viernes, 2 de septiembre de 2011

Ñaña#

Por un momento pensé que había dejado de ser yo misma, creía que me había quedado atrás, que la María de siempre había desaparecido y que jamás iba a regresar. Pero no, me equivocaba, estoy aquí, vuelvo a ser yo. Con mi melena al viento y mi sonrisa pintada, con mi cámara dispuesta a enfocar y mis manos listas para redactar. Sí, pensé que nunca más podría volver a disfrutar de mis locuras, tal vez solo necesitaba esa rutina que me hacía falta, echar de menos las cosas que he tenido este verano, quizás necesitaba algo que me marcará, o a lo mejor solo necesitaba empezar de nuevo. Sea lo que sea, ya estoy aquí y espero que no me vuelva a marchar, sé que aún hay cosas que de mi han de regresar, pero creo que no lo harán, quizás sea por maduración o por gilipollas, pero hay en ocasiones que cuando una cosa se va, nunca regresa… De ahí la famosa frase, “no sabes lo que tienes, hasta que lo pierdes”, cuanta verdad en tan pocas palabras, cuánta razón en una frase, pero no importa, de veras que no, solo necesitaba esto, volver a escribir, a reír y a llorar. Echaba de menos el notar las lágrimas por mi cara, el escribir y leer a todas horas. Extrañaba mi modo de adornar esas fotos que recuerdan un día especial. Pero ya está aquí, por fin pude regresar, y no me quiero volver a marchar.

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